Sistemas de revestimiento
La calidad empieza antes del acabado.
Un pavimento necesita una base adecuada. El autonivelante de preparación se utiliza para regularizar el soporte y preparar la recepción de un revestimiento posterior, cuando la solución técnica lo contempla.
Una función concreta
Su cometido es trabajar sobre la base, no sustituir automáticamente el acabado final. La elección depende de las irregularidades existentes, de la naturaleza del soporte y del revestimiento que se vaya a colocar.
Lo que se comprueba
Es necesario estudiar la estabilidad, la limpieza y las condiciones de humedad. También se revisan las cotas disponibles y los encuentros con puertas, escaleras o pavimentos que vayan a conservarse.
Un trabajo coordinado
La preparación debe encajar en la secuencia de obra. Los tiempos antes de recibir el acabado se determinan por el producto, su aplicación y las condiciones reales, evitando fijar plazos universales.
El resultado esperado
Una base regularizada facilita la ejecución posterior. No corrige por sí sola cualquier patología ni evita que sea necesario reparar problemas previos. Para valorar la intervención conviene disponer de fotografías, superficie aproximada y datos del acabado previsto.

Antes de decidir el acabado
Prueba el microcemento
en tu espacio.
Sube una fotografía de tu suelo, elige una tonalidad y genera una propuesta.
